Ruperto Barón ya está jubilado después de pasar más de 50 años trabajando. Su vida laboral comenzó a los 14 años en una empresa metalúrgica. En ella se pasaba horas y horas soldando, lo que le causó un enfisema pulmonar que se vio seriamente agravado por su adicción al tabaco (que consiguió dejar hace ya unos años).

Es padre de familia; suma 43 años casado, tiene dos hijos y además, es ya abuelo con tres preciosos nietos.

El día a día lo pasa disfrutando de sus paseos matutinos, en los que ya aprovecha para realizar pequeñas compras y por las tardes, acude a la parroquia del barrio en donde echa una mano con el cuidado de las plantas y algunas otras tareas que le encomiendan. Actualmente esta convaleciente de su enfermedad, confinado en domicilio, tras superar un proceso de hospitalización de.varias semanas.