Vuelven viejos himnos de generaciones pasadas y miles de músicos actuales en todo el mundo componen para nosotros nuevos temas. Hablamos de la importancia que la música tiene en nuestras vidas, más aún si cabe, en estos tiempos que nos ha tocado vivir.

Una de las principales funciones que la música ejerce sobre nuestro cerebro es reforzar la plasticidad, como nos explica Manuel Arias (Neurólogo). Esta es una de las causas de que el cerebro de los músicos profesionales tenga algunas zonas más desarrolladas. Dicha plasticidad es un concepto muy importante, significa que el cerebro es un órgano dinámico tanto en su funcionalidad como en su estructura: tiene el poder de “cambiar continuamente para adaptarse según las actividades y las demandas que le impone el entorno”.

Los efectos que provoca la música en nuestro cerebro se multiplican si se toca un instrumento, pero también con solo escucharla podemos beneficiarnos de sus grandes efectos terapéuticos: “Se utiliza en el tratamiento de trastornos emocionales, demencias, Parkinson o ictus, además de autismos y otros trastornos del desarrollo”.

Sin duda, la música, es sinónimo de alegría, ánimo y vida. Nunca hubiéramos imaginado que el Dúo Dinámico podría volver a aparecer en nuestra lista de reproducción hasta que llegó el coronavirus. Y es que “Resistiré” es, junto “Sobreviviré”’ de Mónica Naranjo, uno de los himnos que más se escuchan en balcones de nuestras ciudades.

No van a estar solos, porque artistas y compositores como Vetusta Morla, Alice Wonder, Andrés Suárez, Carlotta Cosials (Hinds), Leiva, Christina Rosenvinge, Dani Martín, Depedro, junto con otros grandes artistas estos días componen, cantan y comparten vídeo musical con profesionales de la salud, unidos por  causas nobles, como queda latente en este video oficial de la canción “Los abrazos prohibidos”, cuyos beneficios íntegros serán donados al consejo Superior de Investigación Científica. (CSIC).