La OMS/OPS lleva desde el inicio de la pandemia anunciando la existencia de otra ola silenciosa relacionada con la COVID-19.

El miedo, la preocupación y el estrés han sido sentimientos habituales dentro del contexto actual. La emergencia sanitaria global probablemente es el mayor reto al que los profesionales sanitarios han debido enfrentarse a lo largo de su carrera.

Tras realizar búsquedas bibliográficas en diversas bases de datos, podemos encontrar múltiples artículos que describen y profundizan en el impacto psicológico de epidemias pasadas, aunque también existen ya ejemplos que analizan incipientemente las repercusiones de la actual pandemia.

Cuatro estudios sobre el impacto emocional y las secuelas psicológicas

Retos a los que se enfrenta el personal sanitario durante esta crisis

  • Demanda asistencial desbordada: mientras muchas personas acuden reclamando atención y los medios son escasos, el personal sanitario también enferma o ve a sus personas cercanas enfermar. Los profesionales se contagian y deben guardar cuarentena o ellos mismos precisan atención médica, por lo que se produce mayor absentismo.
  • Miedo al contagio: existe un mayor riesgo de contraer la enfermedad y transmitirla a familiares, amigos y otros compañeros de trabajo.
  • Equipos EPI: el equipo puede ser insuficiente, deficiente, poco confortable, limita la movilidad, la comunicación y aumenta el desgaste físico.
  • Sobrecarga emocional: conforme aumenta la demanda de información y la asistencia, la angustia del paciente y las familias puede ser cada vez más difícil de manejar para el personal sanitario.
  • Mayor estrés en la atención de primera línea: ayudar a quienes lo necesitan puede ser gratificante, pero también difícil, ya que los trabajadores pueden experimentar miedo, pena, frustración, culpa, insomnio y agotamiento. Gran estrés en las zonas de atención directa y los servicios especiales.
  • Aislamiento y desconsuelo: la crisis del COVID-19 está exponiendo al personal sanitario a un sufrimiento intenso ante la muerte en aislamiento, que tiene a las familias desconsoladas por no poder acompañar y ayudar a sus seres queridos.
  • Dilemas éticos y morales: la falta de medios, la sobrecarga y la propia evolución incierta de los pacientes, hacen que en ocasiones el profesional se vea obligado a tomas de decisión complejas, en un breve tiempo, generando intensos dilemas morales y culpa.

Recomendaciones ante un futuro amenazante e incierto

La herida abierta que está dejando esta pandemia en la salud mental de los sanitarios era algo previsible; ya se ha evaluado otras veces en brotes menores, como el Ébola, el SARS o el MERS.

La experiencia de la exposición a un trauma es un factor de riesgo para desarrollar un trastorno mental. Cuanto más agudo y cronificado en el tiempo, mayor será el riesgo.

Frente a esta situación, las instituciones y los propios profesionales tratan de aprender a hacer frente a todos estos problemas, pero deben continuar trabajando; no son pocas las reflexiones y recomendaciones para planificar actuaciones para la prevención y abordaje de reacciones de estrés agudo en trabajadores sanitarios y otro personal de apoyo a la labor sanitaria con motivo de la crisis ocasionada por COVID-19.

“Abordaje de las emociones de los profesionales sanitarios durante la pandemia COVID-19”

Desde el Proyecto “Vivir en tiempos de COVID-19”, hemos querido aportar nuestro pequeño grano de arena organizando una webinar gratuita que se celebrará el día 11 de febrero de 2021 a las 18 h (horario peninsular español), en la que se tratarán todos estos temas y aportarán sus testimonios y recomendaciones profesionales sanitarias de primer orden.