Soy mujer, y voy a ser madre. Muchas veces tengo que escucharme o verme al espejo para creérmelo; ¡yo voy a ser mama!

Durante años luché por conseguir ser una buena profesional y tener un trabajo estable. Eencontrar a mi media naranja y el futuro compañero/a para tener hijos cuando llegara el momento y lo principal; ser buena persona como me decía mi abuelo. Conseguir esto ha sido una carrera de fondo, un sueño que poco a poco con el paso de los años se fue haciendo realidad. Pero el COVID-19 no entraba en mis planes; gestar a mi retoño en plena pandemia como en la trama de una película futurista.

Fue un detalle que no calculé, pero por suerte…

Documentos interesantes para futuras mamás

Existen  estudios y guías, como la del Ministerio de Sanidad de España. Este documento tiene como objetivo proporcionar pautas básicas generales para mujeres embarazadas. También es interesante descargar el documento “Cuidados de la embarazada durante la pandemia del COVID-19” de UNICEF.

Hasta ahora, la investigación científica sobre el embarazo y COVID-19 muestra que las mujeres embarazadas no tienen más probabilidades de ser infectadas por el coronavirus que otras personas de la misma edad. Sin embargo, las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de complicaciones en otras infecciones de virus respiratorios. Por tanto, las mujeres embarazadas son personas que se consideran en riesgo.

La OMS ha publicado en su web las preguntas más frecuentes sobre la COVID-19, el embarazo, el parto y la lactancia materna, que han resuelto muchas de mis dudas.

Algunos apuntes concluyentes

Los datos publicados hasta ahora no reflejan la transmisión vertical, es decir, que la enfermedad no se ha transmitido de madre a hijo durante el embarazo, por lo que se considera que es poco probable que el virus cause malformaciones fetales.

El Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR) muestra que, en comparación las mujeres con COVID-19 frente a las mujeres embarazadas, estas últimas tienen más probabilidades de ser ingresadas en el hospital y tienen un mayor riesgo de hacerlo en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y requerir ventilación mecánica. El riesgo de muerte fue similar en los dos grupos. Respecto a este tema, también son interesantes las conclusiones de una nueva investigación, publicadas en la revista médica especializada BMJ, que arrojan luz sobre los riesgos que la COVID-19 conlleva para las mujeres embarazadas y sus bebés.

Por otra parte, los CDC estadounidenses desarrollan actualmente varias iniciativas para comprender mejor el impacto de COVID-19 en las madres y los bebés durante el embarazo.

Los datos recopilados como parte de estas iniciativas pueden ayudar a enfocar las acciones de salud pública y desarrollar guías clínicas para la atención de las embarazadas afectadas y sus bebés. Según lo que se sabe hasta ahora, las mujeres embarazadas pueden tener un mayor riesgo de contraer COVID-19 que las mujeres que no están embarazadas. Además, las mujeres embarazadas con COVID-19 tienen un mayor riesgo de resultados adversos del embarazo (como el parto prematuro).

Debemos seguir investigando

La Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai está realizando un estudio para determinar la tasa de seroprevalencia del SARS-CoV-2 entre las mujeres embarazadas, es decir, la proporción estimada de mujeres embarazadas que se han infectado con el SARS-CoV-2. El virus que causa COVID-19. Utilizando datos de registros médicos electrónicos, el estudio también examinará la asociación entre la infección por SARS-CoV-2 y los resultados adversos del embarazo.

Los investigadores determinarán en qué medida la infección por SARS-CoV-2 afecta a las mujeres embarazadas en comunidades desatendidas de la ciudad de Nueva York y analizarán el papel del estrés psicológico en las mujeres embarazadas.

Así que ahora estoy más tranquila; he accedido a mucha información sobre este tema y se que todo el mundo entero se vuelca en saber mucho más sobre maternidad y el COVID-19.

Pronto tendremos más resultados y los profesionales estarán mejor preparados. Ya solo me queda preocuparme de lo más importante; de aquello que me decía mi abuelo.

Por: Purificación Pimentel Ramos, Colaboradora y Redactora del proyecto «Vivir en Tiempos de COVID-19»