Estamos viviendo una emergencia sanitaria que supone uno de los mayores desafíos a los que los profesionales sanitarios nos hemos enfrentado. Pero este estrés no es algo exclusivo del estamento sanitario. Es un problema global que afecta de manera directa a  la población en general y a los profesionales sanitarios.

Las directrices de apoyo psicosocial durante esta pandemia de Covid-19 surgen ante una clara necesidad de dar respuesta psicosocial y pretenden ser recursos de ayuda para las personas. Enlazamos el contenido de la «Guía de Intervención social-COVID19», basada en la Guía de Intervención social-COVID19 elaborada desde el Grupo de Acción Comunitaria (GAC) y SiRa en Madrid; en la Guía de la The National Child Traumatic Stress Network; las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud y específicas de la OPS; propuestas de OME (Asociación Vasca de Salud Mental), AEN y OSALDE (Asociación por el Derecho a la Salud).

Población en general

E nuestra actual situación de confinamiento global, la gran mayoría de las personas estamos expuestas a situaciones estresantes, sin que existan precedentes en una época reciente. Esto no solo aumenta los niveles de nerviosismo, ansiedad y depresión durante el día, sino que también interrumpe el sueño. Es importante destacar que el sueño juega un papel fundamental en la regulación de las emociones… Leer más.

 

Profesionales

La salud mental de los profesionales sanitarios se ve también afectada por el impacto que esta pandemia. Diversos estudios revelan la frecuencia de problemas de salud mental en profesionales sanitarios al frente de emergencias causadas por epidemias virales. Presentamos los resultados una investigación, mediante estimaciones obtenidas a través de la realización de diversos meta-análisis que indican una elevada prevalencia dentro de este estamento.

Una vez concluya la actual crisis sanitaria, los profesionales no podrán sin más retirarse a la segunda fila, descansar, ni dispondrán de tiempo para a recuperarse ni física ni anímicamente sin más, como hace referencia el estudio de Por lo tanto, se concluye que es importante conocer iniciativas y técnicas que ayuden a superar esta fase y preserven las capacidades de los profesionales.

Ante la gran importancia de estas alteraciones la OMS publicó unas directrices basadas en la atención de salud mental tras eventos traumáticos y en estos días amplía sus objetivos incluyendo la atención para el trastorno de estrés postraumático (TEPT), el estrés agudo y el duelo como parte de ese programa mundial.